Morada chineroquijalera

Morada chineroquijalera

E stupefacto, asisto en riguroso directo a la comisión de varios delitos por parte de un dizque “periodista” al que llaman “El Follonero”.

La “Secta” ha emitido esta noche un programa donde aseguran que la carne que se está consumiendo, concretamente por la fábrica alhameña El Pozo, procede de animales con evidentes tumores, enfermos, sucios y sin control veterinario.

Como ocurre con otros tontos muy tontos que se auto graban conduciendo de forma más que temeraria, el tal Follonero se ha auto grabado entrando ilegalmente en una granja porcina que dice estar en la Región de Murcia. El delito de usurpación por el método del escalo -algo así como equivalente al de allanamiento de morada para los que no sepan de Derecho-, está contemplado en el artículo 245.2 del Código penal, y debe concurrir lo siguiente:

  1. a) La ocupación, sin violencia o intimidación, de un inmueble, vivienda o edificio que en ese momento no constituya morada de alguna persona, realizada con cierta vocación de permanencia.
  2. b) Que el realizador de esa ocupación carezca de título jurídico alguno que legitime esa posesión, pues en el caso de que inicialmente hubiera sido autorizado para ocupar el inmueble, aunque sea temporalmente o en calidad de precarista, el titular de la vivienda o edificio deberá acudir al ejercicio de las acciones civiles para recuperar su posesión.
  3. c) Que conste la voluntad contraria a tolerar la ocupación por parte del titular del inmueble, bien antes de producirse, bien después, lo que especifica este artículo al contemplar el mantenimiento en el edificio “contra la voluntad de su titular”, que en tal caso deberá ser expresa.
  4. d) Que concurra dolo en el autor, que abarca el conocimiento de la ajeneidad del inmueble y de la ausencia de autorización o de la manifestación de la oposición del titular del edificio”.

La granja en cuestión es lo que se denomina “lazareto”, que es donde se llevan los cerdos enfermos para su tratamiento o sacrificio. NO se trata por tanto de una granja propiamente dicha, lo que significa que el Follonero habría cometido otro delito, de cuya tipificación se encargará la Justicia, si es que hay lo que hay que tener por parte de las autoridades murcianas y denuncian a ese tipo.

La Comunidad Autónoma, que conocía la existencia y contenido del programa, ha optado por emitir un triste comunicado echando balones fuera y hablando del Ministerio de Agricultura, de sus inspectores y de las leyes que regulan el sector del porcino, el más importante de la Región y uno de los primeros de lo que en un tiempo pasado, que fue mejor, se llamaba España.

Entretanto, el consejero del ramo chinero, un tal Jódar, cuya familia, siempre vinculada al cerdo y venida a menos -venida a CERO- escondido en las profundidades de su ego, sin decir esta boca es mía y esta responsabilidad -política- también.

Un Jódar -con perdón- que no sólo no fue capaz de dar la cara ante tamaño despropósito y que se limitó a dar respuesta “oficial” al trilero de la Secta a través del más inepto de los directores generales que están bajo su mando. Ambos dos, consejero y director, que de forma urgente deberían ser fulminados por el todavía presidente del consejo de gobierno de Murcia, su paisano Miras.

Mañana a primera hora, con la misma rapidez con la que esta misma noche, escasos minutos después de emitirse el programa, han emitido el vergonzoso comunicado, el president Miras deberá coger la pluma de los ceses y cortar cabezas. Fulminantemente, que es como se deben hacer las cosas en una empresa seria, y qué mayor empresa que la Comunidad Autónoma.

Para vergüenza de políticos de segunda, como son los que nos desgobiernan, ha tenido que romper el hielo, con un primer comunicado, la empresa cárnica murciana El Pozo, negando que a su firma lleguen animales en ese estado y abogando por la calidad que siempre ha tenido, y tiene, todo producto que sale de sus instalaciones. Unas instalaciones que incluso tiene visitas guiadas y que a pesar de ello el Follonero ha calificado de “empresa oscurantista” por no haber querido hacerle a él, por que él lo vale, una visita privada junto a esos “animalistas” que lo han llevado a la granja de los animales deshechados por enfermos como si de una granja normal se tratara.

Flaco favor el que, en nombre de una presunta “libertad de expresión” engaña y manipula a una audiencia idiotizada.

Peor favor el del en este instante -mañana ya veremos- consejero de la cosa ganadera, el tal Jódar, quien más parece el enemigo público número uno de quienes partiendo de la nada, la familia Fuertes, fueron capaces de elevar a las más altas cumbres de las empresas cárnicas de España y del mundo una modestísima empresa de pueblo mientras la empresa de su familia, Los Quijales, se iba hundiendo en la miseria, todos en Lorca saben y sabemos por qué.

Podría dar la impresión de que este siniestro personaje, que dejó Lorca hecha unos zorros, estaría esperando su momento de gloria para dar la puntilla no sólo a la empresa que hoy poseen sus primos en el polígono industrial de Lorca sino a la de sus eternos enemigos, los hermanos Fuertes. Sería aquello de “yo tuerto, pero tú ciego, por mis cojones”.

La repulsa de todo el sector ganadero regional, y en especial de propietarios y trabajadores del Grupo Fuertes no se ha hecho esperar. Jódar huele a muerto. Si antes apestaba más que de lo que apesta el mar Menor, ahora tras el ridículo y el bochorno que no ha querido ni sabido atajar a tiempo, no hay sitio para él en la política. Probablemente ni en la región. Igual en su Valencia de sus amores lo esperen con los brazos abiertos. En Murcia, no. Por Lorca, que ni asome. No digamos por Alhama…

FJ ÁLBAREZ-FAJARDO SASTRE, escribidor.

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