La euroorden y la teutona NAZI

La euroorden y la teutona NAZI

L a orden europea de detención y entrega, o euroorden, es una resolución judicial emitida por un Estado miembro de la Unión Europea con vistas a la detención y la entrega por otro Estado miembro de una persona buscada o bien para el ejercicio de acciones penales o para la ejecución de una pena o una medida de seguridad privativas de libertad. Sustituye a la tradicional extradición sobre la base de prescindir de la intervención de la autoridad política, permitiendo que la persecución internacional de los delitos tenga lugar directamente entre autoridades judiciales. El Gobierno de cada país intervendrá única y exclusivamente para prestar apoyo técnico, en especial para procurar la traducción de la Orden de Detención al idioma del país en el que deba ser ejecutada, PUNTO.

Es por ello por lo que hoy, con absoluto estupor, escucho a la ministra NAZI de la cosa judicial teutona decir que esperaba la resolución del tribunal regional de Schleswig-Holstein porque, asegura sin despeinarse, que eso de la rebelión, como que no es (que nos diga qué es el intento de robar al conjunto de españoles un trozo de tierra que nos pertenece, y ello ignorando reiteradamente a los tribunales), y que de la malversación ya veremos si España lo acredita suficientemente, y que en base a ello decidirá si procede, o no, la extradición.

Creo que sobran las palabras. Creo que la susodicha ni sabe ni quiere saber que ella no es nadie para decidir sobre una euroorden. Creo que el término “extradición” no se contempla en este caso. Creo que, como todo NAZI que se precie, el abuso de la propaganda interesada y de la supremacía que le otorga ser la “notaria mayor del reino” -entiéndase la analogía-, lo utiliza en su propio beneficio, pensando más en réditos electorales que en el imperio de la ley que, como bien se ve, se la suda por el escote y por la entrepierna.

Digo que la tipa es NAZI por dos motivos: porque es evidente que lo es, y porque forma parte de un partido que es el sucesor de aquel Partido Nazional Socialista Obrero Alemán. La tipa, dizque “socialdemócrata”, es el ejemplo de la ignorancia o del interés en evitar y confundir la separación de poderes, tal y como sus antepasados NAZIS pergeñaron y actuaron. De tener Angela Merkel un par de ovarios, a la presunta se le iban a quitar las ganas de seguir ostentando un ministerio que todos -menos en tractoralia y “països” tipo Schleswig-Holstein- tenemos claro que le viene grande, por no decir alguna burrada tipo las que ha soltado el deslenguaz Federico Jiménez Losantos quien, en el fondo, que no en la forma, podría hasta tener toda la razón, teniendo en cuenta que Mallorca es un territorio alemán incluido en los oníricos “Països catalans”. Es curioso que un “presunto” sea un “cerdo”, en portugués, y que el único país de Europa que no permite partidos regionales (no digamos ya si se definieran independentistas) es, precisamente, Portugal.

Ser y ejercer de NAZI en la federación de reinitos de la República alemana es un delito casi de lesa humanidad. También está prohibido fundar un partido político nacionalista, tipo PNV, BNGa, Esquerra o la CUP, o partidos como Podemos o IU… Pero es que un partido como el que forma parte Puchimón, en la Alemania actual sería INCONSTITUCIONAL, porque también estaría prohibido por la Constitución, una ley de leyes que -lo que son las cosas- en la “seria” Alemania también se pasan por donde le suda a la señora -o señorita- Barley. La constitución alemana prescribe en su artículo 21/2 que los partidos cuyos fines sean “poner en peligro la existencia de la República Federal de Alemania, son inconstitucionales”. Sin embargo, el muy independentista Partido de Baviera lleva décadas existiendo sin que ningún tribunal, ni la amiga de Puchimón, ni la Merkel, ni el VOX alemán, hayan solicitado su ilegalización.

La rojiprogrenazi llamada Katarina Barley, cuyo único conocimiento de la ley, a tenor de lo dicho por ella, son las tres últimas letras de su apellido, ha abierto la caja de Pandora. El apoyo inequívoco a un “alto traidor”, que es como en Alemania se denomina a quien actúa como Puchimón, un tipo que ha desoído reiteradamente al Tribunal Constitucional para trocear a su gusto a España y quedarse con el trozo del pastel que más le conviene, supone dar legitimidad y oxígeno en su propio territorio a grupos de independentistas que pretenden, como él, desgajar Alemania para convertirla en lo que era en el XIX. El efecto imitador y multiplicador en países como Francia, Italia o Bélgica -por poner solo tres ejemplos- no ha hecho más que empezar.

A Puchimón -un segundón elevado a marioneta de ocultos poderes- lo ven como al libertador de no se sabe muy bien qué cadenas. La primera gran guerra comenzó con un simple tiro de pistola. La disgregación de Europa, a mayor gloria de Rusia y USA, la tenemos a la vuelta de la esquina. Entretanto, a los españoles solo nos queda hacer como muy sabiamente han hecho los hijos de la Gran Bretaña: un españolísimo ¡A TOMAR POR CULO, EUROPA! Con su pan se lo coman. El sueño de una Europa fuerte y unida ha terminado. Europa siempre ha empezado en los Pirineos, que nos separan de Francia… Así es como nos ven y así es como nos tratan. Somos el sombrero hueco de África y el orto de “Uropa”. Malos vientos corren en el viejo continente. Agustina de Aragón, te echamos de menos.

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