La primera [querella] en la frente

Como decía, el Pernías y sus acólitos han decidido abrir una guerra judicial donde yo había abierto la vía notarial para el reparto de la puta herencia de los cojones (recuerden que, según el Pernías, soy atrabiliario y un cateto, y así me expreso para darle en el lado del gusto. No hablo del ano, que parece que también, sino del otro).

Abierta la guerra por esos retrasados, ahí va el primer misil que nigún abogado quiso, en casi siete años, presentar, porque ello suponía la entrada en prisión de los querellados. Es la vía por la que han optado y se la tendrán que comer con patatas.

Me recuerda esta historia dos herencias sonadas de los últimos tiempos: la de la familia Sala, en Alicante, donde nunca se sabrá quién asesinó a la matriarca del clan. Y, sobre todo, por lo cutre que es, a la familia Rivera-Pantoja, que no necesito explicar en qué consiste.

Convertir a mi familia en los pantojos es justamente lo que mi madre siempre intentó evitar, y nunca autorizó la judicialización de este latrocinio. Otro día pondré, blanco sobre negro, el uso y abuso que hizo la intitulada hijaputacabrona de la figura de mi madre. Ese documento, que es inédito para sus «amigos» lo van a conocer en breve. No se puede ser más ruín.

No voy a extenderme más sobre unos ladrones que se han intentado apropiar de lo que no es suyo y me limitaré a plasmar algunos o trozos de los párrafos de la querella interpuesta contra ellos días pasados. Dice así:

D I G O:
Que, al amparo de los arts. 270 y ss. y concordantes LECrim, según representación indicada y siguiendo expresas instrucciones, insto QUERELLA por delito de FALSIFICACION EN DOCUMENTO PRIVADO Y USURPACIÓN DE IDENTIDAD contra

DON AMBROSIO LUIS SASTRE MORA.
DON ALEJANDRO MARTINEZ SASTRE.
DON BERNARDINO MARTINEZ MEDINA.

Ello por ser, el primero, presunto autor material de los hechos, y a la sazón uno de las personas intervinientes en los hechos que a continuación se detallan y que provocaron la falsificación de la firma de mi mandante y la usurpación de su identidad; los segundos, como heredero y viudo, respectivamente, de DOÑA ANTONIA MARIA SASTRE MORA, que fue hermana del querellante y de D. Ambrosio Luis Sastre Mora, ambos hermanos presuntos autores materiales de los hechos que se imputan.

Se interpone además esta querella contra todas aquellas personas desconocidas o inciertas que en el decurso de las actuaciones sumariales pudieren devenir autoras, cómplices o encubridoras de los hechos que se imputan. También contra aquéllas que de las actuaciones ilegales de los querellados hayan podido resultar beneficiadas como partícipes a título lucrativo.

Tras el fallecimiento del padre de mi mandante, y a fin de que los hermanos, a espaldas del mismo (a día de hoy mi mandante no ha recibido nada de la herencia por parte de lo querellados, ni siquiera provisionalmente) y únicamente en beneficio de ellos, la hoy fallecida ANTONIA MARÍA SASTRE MORA, instó el 13 de enero de 2014 DECLARACIÓN DE HEREDEROS ABINTESTATO.

La protocolización del documento de declaración de herederos abintestato no fue comunicada nunca al querellante.

Entre la hoy fallecida ANTONIA MARÍA SASTRE MORA y el querellado, AMBROSIO LUIS SASTRE MORA, una vez efectuada la declaración de herederos ante notario, acordaron la solicitud de un CIF PROVISONAL de HERENCIA YACENTE, solicitando su alta el 17 de enero de 2014 en la AEAT de Lorca, elemento imprescindible y necesario ante los arrendatarios para poder disfrutar de los bienes e ingresos objeto de herencia y, en especial, de los ingentes ingresos por alquileres procedentes por, entre otros, IBERMUTUAMUR, MUTUA DE ACCIDENTES DE TRABAJO nº 274, pues de otro modo hubieren tenido que contar con el consentimiento de mi mandante, el cual nunca se ha producido, dadas las nulas relaciones existentes entre ellos.

El querellado AMBROSIO LUIS SASTRE MORA Y ANTONIA MARÍA SASTRE MORA, como siguiente paso del plan que habían urdido, abrieron diferentes cuentas bancarias utilizando, entre otras, la documentación conseguida en la AEAT.

Posteriormente, una vez el Juzgado, a instancias del querellante, bloqueó dicha cuenta, consiguieron de los apoderados de IBERMUTUAMUR que ingresaran el dinero en otra cuenta bancaria (no bloqueada) donde los querellados disponían, y disponen, de absoluta libertad de disposición y así disfrutar de la mayor parte del patrimonio a su antojo, hasta el día de hoy, quedando mi mandante ajeno a todo lo anterior.

De esa manera, ambos burlaron la orden judicial por la que el dinero procedente del alquiler de IBERMUTUAMUR debía quedar bloqueado para evitar su desaparición y uso fraudulento por sólo una parte de los herederos, muestra del desprecio de ambos a los jueces, al querellante y a la legalidad.

Antonia María Sastre Mora, en contra de la voluntad plasmada, entre otros, en múltiples escritos ante el Juzgado Mixto Dos de Lorca, donde se admitió a trámite la demanda del querellante para efectuar la fallida división material de la herencia, siguió ejerciendo de facto como administradora. Lo hizo por no haber resuelto dicho juzgado jamás las múltiples solicitudes del querellante al respecto, y lo fue hasta que, cuatro años después toma el relevo el querellado AMBROSIO LUIS SASTRE MORA, igualmente sin conocimiento del querellante.

El querellado AMBROSIO LUIS SASTRE MORA presenta el 27 de diciembre de 2017 para su alta y legalización, ante la OFICINA LIQUIDADORA de la Hacienda Regional Murciana, documento de creación de una COMUNIDAD DE BIENES cuyo fin sería la administración de la masa hereditaria.

Dicho documento privado de constitución de una CB, fechado casi cuatro años antes, el 17 de enero de 2014, se plasma la firma falsificada del querellante.

El 27 de marzo de 2018, AMBROSIO LUIS SASTRE MORA solicita -vía telemática, como representante de la Herencia Yacente- a la AEAT que el CIF PROVISIONAL de la HERENCIA YACENTE PASE A SER DEFINITIVO, pero no como herencia yacente sino como COMUNIDAD DE BIENES, otorgando la AEAT el mismo CIF -ahora definitivo- de la Herencia Yacente a la “nueva” Comunidad de Bienes.

De nuevo, el querellado aporta a la AEAT un documento de constitución de CB con cuatro firmas, una de las cuales se entiende que es la del querellante, pero falsificada. Dicha firma, que es distinta a la del documento que se presenta meses antes ante la Oficina Liquidadora, es también falsa.

Mi mandante ha solicitado a la AEAT información acerca de los movimientos de la CB (…) De esa información, de haberse producido movimientos en la CB, se podrían deducir nuevos delitos de falsedad documental que a fecha de hoy aún no conocemos y que podrían suponer el cambio de alguno de los querellados de responsable civil subsidiario, o de cómplice, o encubridor, a autor material.

Como prueba cualificada de la comisión de los delitos aquí denunciados, aportamos, como doc. nº8 y 8 bis Periciales Caligráficas elaboradas por la Perito Dña. María del Carmen S. R., donde se acredita con toda rotundidad que las firmas que figuran en el mentado acuerdo de voluntades, y CB presentada en la Hacienda Regional Murciana, no se corresponden con la de mi mandante.

CALIFICACION JURIDICA DE LOS HECHOS.-

A la luz de los hechos descritos con anterioridad, los mismos son perfectamente subsumibles, en primer lugar en el delito de falsificación de documento privado del art. 395 y ss. Codigo Penal, en relación con el art. 390 CP puesto que los querellados, aprovechándose de la nula relación existente con mi mandante, y únicamente a fin de disfrutar de un cuantioso patrimonio a espaldas del Sr. Mora Sastre (legítimo heredero, no se olvide), falsificaron, en al menos tres ocasiones, la firma de mi mandante, dando de alta el patrimonio hereditario en la AEAT, con el único fin de aprovecharse del mismo y no repartir a mi mandante lo que legalmente le corresponde.

Aplicando la doctrina anterior al caso concreto, no cabe duda que la acción de la querellada supone los delitos continuados de falsificación de documento privado y consecuente usurpación de identidad de mi mandante: los querellados, a sabiendas de la nula relación existente con mi mandante, y con el firme propósito de administrar ellos la herencia y en su ropio beneficio (reiteramos, nada han entregado a mi mandante, ni este ha disfrutado de prácticamente nada, habiendo épocas en las que vivía de la caridad ajena), falsificaron la firma de mi representado, sin que a día de hoy sepamos ni siquiera en qué estado se encuentra la herencia, pues (eso es otra) no han rendido cuentas de su administración, lo cual (no quepa la menor duda) que se pedirá en la forma procesal oportuna.

Con todo mi cariño a los pantojos.

Francisco José Mora Sastre

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