Sobre injurias y calumnias

Lo de Lorca y su «justicia» es de juzgado de guardia, pero juzgado de otro sitio. De cualquier otro sitio menos de Lorca. Pedir justicia en Lorca es como hacerlo en Cuba: o eres de los suyos o estás contra ellos. Y yo no soy de los suyos.

Decía no hace mucho que un tal juez Calero, que tuvo plaza en Lorca y ahora la tiene en la Audiencia Provincial, hubo de acudir a una academia para aprender a sumar y restar. Y en ello sigue, por lo que veo, porque de momento no ha dicho esta boca es mía. Lo imagino, calculadora en ristre, en su despacho del juzgado, intentando descifrar la fórmula matemática que le permita dilucidar si presenté o dejé de presentar mi escrito dentro o fuera de plazo.

El jiennense juez Calero fue quien, junto a un conocido fiscal almeriense acuñaron la inmortal frase de «aquí han fumao…». Y si no fueron ellos, como si lo «seriesen».

Hoy, hace un rato, extrañado de que la abogada del turno de oficio, doña Isabel Miñarro Piernas, no me hubiese comunicado nada acerca de la querella que interpuse contra los contrarios de la puta herencia por un delito continuado de injurias y calumnias, la llamo esta mañana y no me coge el teléfono. Pasado un tiempo me llama ella y le pregunto que cómo va el tema. Respuesta: «Eso se archivó definitivamente porque no presentaste en plazo el recurso».

¿Cómo? El recurso no lo presento yo. Si lo pudiera hacer no necesitaría la «tutela» de ninguna Isabel. Pero es que de la parte que a mí me correspondía presenté absolutamente todo lo presentable dentro de plazo. Lo demás escapa a este pobre escribidor que, como podrá comprender el sufrido lector a estas alturas, está hasta los cojones de la «justicia». ¡Joder con mi vena atrabiliaria, coño!

Recapitulemos. En marzo pasado presento en los juzgados de Benidorm denuncia (para transformarla en querella) contra AMBROSIO LUIS SASTRE MORA, BERNARDINO MARTÍNEZ MEDINA, ALEJANDRO MARTÍNEZ SASTRE, Y LOS ABOGADO Y PROCURADOR «SEÑORES» PERNÍAS Y SERRANO, por los delitos anteriormente dichos.

En agosto, entendiendo Benidorm que los delitos se han cometido en Lorca, los envía para reparto. Repito: Benidorm entiende que hay posibles delitos y no archiva sino que lo manda a los juzgados competentes.

El juzgado «competente» decide que, en contra lo que observa Benidorm, no hay delito, no instruye, no hace nada y archiva sin más.

Disconforme con ello, solicito justicia gratuita en Lorca y al día siguiente de recibir el auto de archivo me persono en los juzgados de Ibi donde solicito se oficie a Lorca para que paralice el plazo para la interposición del recurso al que tengo derecho.

Pues, señoras y señores, damas y damos, el recurso, según me dice ahora «mi» abogada «no ha lugar» porque se ha pasado el plazo. Y digo yo: ¿El plazo de qué? Mis plazos los he cumplido. Ahora habrá que ver si quien no los ha cumplido es el juzgado o «mi» abogada.

Como nos encontremos con la «juera» y con la secretaria en la misma academia del Calero, me parece que la justicia tiene un serio problema. O les enseñan a sumar y restar en las oposiciones o nos podemos dar por jodidos.

Es curioso lo que ocurre en Lorca y lo que NO ocurre en Benidorm y en Alicante. Quisiera pensar que esto me ocurre únicamente a mí, porque ocurra con más gente ya podemos cerrar los juzgados y hacer como en la guerra: tribunales populares y a tomar por culo. Me pido prime.

En Benidorm un juzgado ha condenado a una procuradora que se quedó con dinero mío. En Alicante, admitida a trámite mi denuncia e instruida en legal forma, estoy pendiente de la vista oral que se celebrará en abril próximo por un tema de Registro Civil (el que lio el fiscal de Lorca y el juez «huído» a Orihuela a los pocos días de perpetrar la correspondiente prevaricación); y hace dos días el abogado de oficio que me correspondió por otro tema de la puta herencia contra el banco Sabadell me llamó para decirme que acababa de presentar el recurso por el que el juzgado la archivaba.

También en Alicante, otro abogado de oficio se está comunicando conmigo casi a diario por otro tema derivado de la misma puta herencia de siempre.

Y alguien todavía me pregunta por qué tengo ese odio a Lorca. Lo que me tendrían que preguntar es por qué no he hecho como Nerón y no le he pegado fuego desde los cimientos. La respuesta es muy simple: porque Nerón es azul…

Besos a todos menos a los menores de edad, no sea que me denuncien por corrupción…

Francisco José Mora Sastre

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