Nah, que no hay nah tavía

Me piden los forofos de Tontolín que vaya actualizando. Pues actualizo.

El Calero sigue sin saber sumar. No sé si habrá ido a la Pérez de Lema o si andará buscando quien lo instruya. El caso es que, varios meses después aún no sabe si presenté o no presenté fuera de plazo un escrito del que ya ni me acuerdo. De la resolución del Calero depende cuál es el juzgado competente para seguir con la demanda de división material de herencia que presentaron esos hijos de puta el 25 de julio pasado.

Es curioso, porque María, la secretaria del número 2 sí que aprendió a sumar en su momento y hasta a trabajar como una negra. ¿Se puede decir eso o es racismo? María recibió el escrito del perniles el día 25 y el 28 ya había decidido que lo admitía a trámite y, además, nos convocó a todos para que en octubre, creo, nos dispusiéramos a repartir los restos que han quedado de lo que han robado, como buenos hermanos.

Como el Calero seguía sin decir esta boca es mía, no se pudo celebrar lo que la María quería que se celebrara. Pero es que aunque el Calero aprenda a sumar ya no sirve de ná, porque recuerdo al lector que el 17 de noviembre presenté querella por falsedad documental contra esos cabrones y la ley dice que la jurisdicción penal prevalece sobre la civil, y la civil sobre la notarial, que recuerdo, era la vía que yo había elegido, que era la menos lesiva para todos y con la que ya estaría todo solucionado. Al menos en parte, porque lo robado lo tendrán que devolver. Me da igual que lo devuelvan ante notario, ante juez o ante su puta madre, pero que lo van a devolver no cabe duda alguna, porque mientras no lo devuelvan, por mis santos cojones que no van tener un solo día tranquilo hasta que la palmen. Y sus herederos, también. A las pruebas me remito, siete años después.

Decía que es curioso porque si María en tres días le admite a esa gentuza la demanda, aún no me cabe en la cabeza cómo es posible que la querella que yo presento el 17 de noviembre, que a ese ritmo el 20 de ese mismo mes y año ya debería estar admitida y hechas las primeras diligencias, no ha salido aún de Decanato y, por tanto, no tiene ni juzgado asignado.

Pasó igual cuando fui yo quien presentó la fallida demanda de división, que tardó María casi seis meses en (mal) admitirla a trámite.

Si voy a un banco a pedir un extracto, me falta sacar la pistola para que me lo den, porque siempre sacan alguna excusa, cada día más rebuscada e ilegal. Es lo que esos seres repulsivos han ido sembrando en mi contra, porque como soy el ex hermano malo. ¿Te acuerdas, Irene? Malo, malísimo. El demonio emplumao. Como decía, ¿serías capaz de reconocerme en una rueda de ídem? ¿O de reconocer mi voz, Irene?

Es lo que la puta Lorca tiene, que te cuelgan el sambenito y a mamarla. Por eso es tal el asco que me da ese poblacho de mierda que el día que nunca tenga que volver por ahí seré la persona más feliz del mundo. Ahí os pudráis. Tranquilos, que esto es normal en mí porque, como dice el perniles, soy atrabiliario y cateto. Y si lo dice Blas, punto y final.

Pues nada, a esperar a que Decanato vuelva de las vacaciones que se tomó en noviembre, que reparta la querella y que un juez empiece ya a hacer lo que tenía que haber hecho, como muy tarde el 20 de noviembre, coincidiendo con el 45 aniversario de la muerte de San Francisco Franco Bahaamonde, elevado a los altares por la iglesia del Palmar de Troya. No me he equivocado de Palmar. Lo lógico sería el de Murcia. Todo llegará.

Cuando sepa algo más, mi sufrido lector, le mantendré informado.

Y lo que tiene que tener claro, señor sufridor de Tontolín, es que de la división de la herencia no podré hablar hasta que dentro de diez años, o más, a tenor del ritmo que llevan los juzgados, el Tribunal Supremo dicte sentencia sobre la primera de las querellas y se eleve al Constitucional y, posteriormente, a instancias europeas, como así le aseveró la hijaputacabrona a mi primer abogado. Es lo que ellos solicos han elegido. Que se jodan. Yo vivo exactamente igual que vivía hasta 2013, fecha en la que empezó la guerra. O mejor.

Por el momento, la novedad es que hace unos días presenté en el Decanato de Lorca demanda civil para que esos ladrones rindan cuentas de la mierda de gestión y administración que han hecho. Y, por supuesto, aún no se sabe ni en qué juzgado ha recaído porque nada se ha hecho al respecto. Está, como la querella, en el limbo. Igual da hasta tiempo a estrenar la nueva sede de los juzgados que el dizque arquitecto Quique Miñarro ha tenido a mal diseñar. Porque hay que ver la miiiiiiiiiierda de diseño. Me recuerda a la parte de atrás del arco del Ayuntamiento. O todavía peor…

Como de costumbre, dando a diestra y siniestra, con todo mi amor.

Francisco José Mora y Sastre

Sin comentarios.

Dejar un comentario